El Bosque Sagrado ha sido el escenario donde, durante generaciones, nuestra familia se ha dedicado a trabajar los productos derivados del cerdo ibérico con cariño, dedicación y esmero.
La ubicación geográfica, el clima y la vegetación que configuran la dehesa convierten este Bosque Sagrado en el lugar idóneo no solo para la crianza en libertad del cerdo ibérico, sino también en el alma para la elaboración y curación de los productos derivados del mismo.
Y es desde ahí, en Fregenal de la Sierra, en pleno corazón del Bosque Sagrado, desde donde continuamos comercializando nuestros productos, sin necesidad de salir del entorno donde se produce la magia que lleva la dehesa al paladar, sin olvidar nuestras raíces ni abandonar nuestros orígenes.
Han sido años de tradición, evolución y trabajo sin perder la esencia, que ahora culminamos llevando lo mejor del Bosque Sagrado hasta tu mesa.

